lunes, 12 de mayo de 2014


INTRODUCCIÓN.


Es un proceso de construcción de significados a partir de la interacción entre el texto, el contexto y el lector. El significado, a diferencia de lo que sostenía el modelo perceptivo motriz de la lectura, no está solo en el texto, tampoco en el contexto ni en determinan la compresión.
Cada uno de estos factores aporta en el proceso de construcción de los significados, los cuales, como afirma Lerner (1984), son relativos, es decir, cada lector comprende un texto de acuerdo a la realidad interior, a su experiencia previa, a su nivel de desarrollo cognitivo, a su situación emocional, etcétera. Pero esta relatividad no significa que no se puedan lograr niveles cada vez mayores de objetividad sobre el texto. La relatividad de la comprensión alude a que distintos lectores comprenden de forma diferente un mismo texto, lo cual se explica por la singularidad de los sujetos. ¨Concebimos la comprensión de la lectura de un texto como la reconstrucción de su significado a partir de la consideración de pistas contenidas en el texto en cuestión. Dicha reconstrucción se lleva a cabo mediante la ejecución de operaciones metales que realiza el lector para darles sentido a las pistas encontradas. Se trata de un proceso esencialmente  dinámico que quien lee desarrolla  a medida que establece conexiones coherentes entre la información que posee en sus estructuras cognitivas y la nueva que suministra el texto¨ (Montenegro y hache 1997:45).
Lo anterior nos permite afirmar que el lector al interactuar con el texto no fotocopia automáticamente en su mente el significado del mismo, sino que realice un  proceso que lleva su tiempo. Normalmente esto implica leer y releer, para que de manera progresiva se vaya  estructurando  el significado. La lectura, por tanto es un proceso esencialmente cognitivo y lingüístico, porque está determinada por el pensamiento y el lenguaje, y no por la percepción y la motricidad.
El núcleo del proceso lector es la comprensión lectora y no la velocidad, que debe estar siempre condicionada a la comprensión. ¿Qué significa comprender un texto? Significa dar cuenta del mismo, para lo cual es necesario ubicar sus ideas y señalar como estas se relacionan en el texto.
Esta es la primera fase del proceso elector, y si se logra que los estudiantes se apropien de ella y la terminen con rigor, contribuirán sensiblemente a mejorar la calidad de la educación, en la medida que permita garantizar una apropiación de las redes conceptuales presentes en los textos. Con un desarrollo adecuado de esta primera fase del proceso elector se superaría el acercamiento superficial a los textos, en el que los estudiantes se conforman con la idea general de los mismos sin dar cuenta de los detalles que lo enriquecen.
La creación es una segunda fase en el proceso elector y depende de la compresión porque no es posible crear en el espacio vacío, siempre se crea a partir de algo. Crear, en esta perspectiva, significa a portar al texto, enriquecerlo y recrearlo.
La creación se manifiesta de varias formas la más simple es aquella en la que las mismas ideas del texto se crea nuevas formas de relacionarlos. Claro que esta separación en dos fases es, ante todo, metodológica, después de la comprensión requiere una alta dosis de creatividad para construir el significado del texto. Pero, lo que se plantea en la segunda fase tiene que ver fundamentalmente con el aporte que el lector hace al texto. Ahora bien, para facilitar este proceso de conducción de significado es necesario que el maestro le permita al niño apropiarse de un cumulo de estrategias que le permita generar una buena representación del texto en el estudio. Igualmente es fundamental diseñar una propuesta de evaluación congruente con esta concepción psicolingüística  de la lectura que nos permite conocer los niveles de comprensión textual construidos por los niños y niñas.
El lenguaje es la facultad del ser humano por excelencia, y la que ha permitido apropiarse del mundo, comunicarse y aprender. Por eso, se busca que los estudiantes aprendan a usar el lenguaje para.
De acuerdo con la ley 115 de 1994 y con los lineamientos curriculares de la lengua castellana, lo que se pretende es fortalecer la construcción de la comunicación significativa verbal y no verbal, donde escuchar, hablar, leer y escribir toman sentido en todos los actos de comunicación.
Se da particular atención al trabajo dirigido hacia el respecto por el otro; se tratara de un trabajo interactivo en  función de las expectativas, circunstancias y necesidades de los estudiantes, sin restringir la autonomía de profesores, instituciones o regiones, haciendo énfasis en lo cultural, lo reflexivo, y lo crítico. Todos estos redundan en el desarrollo de los estudiantes como personas y como miembros de una sociedad.
En la experiencia  en el que hace el docente se ha evidenciado, que en los alumnos la comprensión lectora es  más  deficiente según la complejidad  que presentan los textos. Nuestros estudiantes no están en la capacidad de manejar información compleja .
Con respecto a esta problemática decidí elaborar una propuesta de intervención pedagógica que busca mejorar la comprensión lectora, y logre el desarrollo  gradual de las habilidades  comunicativas ya que es una herramienta primordial en las tareas  que le compete al niño.
Ellas permite: describir, retener, comprender los estudiantes  captan el significado de las cosas  de acuerdo con su nivel de desarrollo perceptivo–cognitivo y familiarización  con el lenguaje de los textos.
Resultado del aprendizaje (logros):
-          Desarrolla procesos de pensamientos y competencia cognitivas
-          Ejercita proceso de pensamiento para construir significados  a partir de la comprensión, clasificación, agrupación  y  seriación.
-          Desarrollo habilidades comunicativas a partir del juego.








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